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Blog Especial FONDOS NEXT GENERATION. Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia – Impulso a la PYME

Lunes, 04 Octubre 2021

Las pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel fundamental en la economía de la Unión Europea. Tal y como expone la “Estrategia para las Pymes en pro de una Europa sostenible y digital", más del 99% de las empresas de la UE son Pymes, que dan empleo a unos 100 millones de personas y generan más del 50% del PIB de la UE. El papel de las Pymes es clave al aportar valor añadido a todos los sectores de la economía.

En el caso de España, el peso de las Pymes es mayor que en el conjunto de la UE, situándose su contribución al empleo y al valor añadido bruto empresarial 5 puntos porcentuales por encima de las respectivas medias europeas.

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia recoge un importante grupo de reformas e inversiones orientadas a reforzar el ecosistema empresarial español, con especial atención a las necesidades de las Pymes, aumentando la productividad de la economía y el crecimiento potencial mediante el refuerzo de sus capacidades y resiliencia.

Puede decirse que las Pymes se han situado en el epicentro de la crisis del COVID-19, haciéndose más patentes los retos más relevantes, ya reflejados en el Marco Estratégico en Política de PYME 2030, ahora agravados en la situación actual. Entre estos retos destacan:

  1. Emprendimiento: es la base para impulsar una economía más innovadora, dinámica y competitiva. Tras el COVID-19, el emprendimiento se convierte en una política clave dentro del Plan de Recuperación, para reforzar el ecosistema emprendedor con nuevos fundamentos: más dinámico, menos vulnerable, más articulado, innovador, que dé respuesta a las nuevas necesidades sociales y a la realidad post pandemia. En efecto, la crisis del COVID-19 no sólo amenaza la supervivencia de las Pymes sino también a personas emprendedoras que contemplan la creación de nuevas empresas y que pueden optar por cancelar o posponer esta iniciativa hasta que el contexto mejore. Y en sentido contrario, también existirán nuevas iniciativas emprendedoras como alternativa de empleo al trabajo por cuenta ajena. Por ello, se considera urgente reforzar los estímulos al emprendimiento para evitar que la actividad se vea afectada por la actual crisis del COVID-19.

 

  1. Crecimiento empresarial: La creación y crecimiento de las Pymes están muy condicionados por la disponibilidad de financiación, así como sus posibilidades de innovación o de adaptación a los nuevos retos tecnológicos. De manera inversa, puede decirse que la estructura financiera, el acceso a financiación y las condiciones de la misma dependen en buena medida del sector y tamaño de la empresa. De las Pymes españolas cabe destacar su fuerte dependencia de la financiación bancaria El deterioro de la situación financiera de las Pymes como consecuencia de la pandemia hace urgente acompañar las inversiones y reformas estructurales con algunas medidas de financiación pública que faciliten el emprendimiento innovador o el crecimiento empresarial a través de la inversión.

 

  1. Digitalización e Innovación: Tal y como establece la Agenda España Digital 2025, España cuenta con una posición favorable para abordar la siguiente fase del proceso de transformación digital. Sin embargo, el progreso ha sido más limitado en el terreno de la digitalización de la industria y la empresa, especialmente para Pymes, en el ámbito de la I+D+i y de la capacitación digital de la población. La pandemia ha acelerado el proceso de digitalización, poniendo de relieve las fortalezas y también las carencias económicas, sociales y territoriales. Además, se ha incrementado significativamente el teletrabajo, y se ha impulsado la digitalización de la educación, con un cambio radical de métodos y contenidos.

 

Lo anterior supone un gran reto, en un tejido empresarial dominado por pequeñas y medianas empresas, con capacidades de modernización y encadenamiento productivo aún limitadas; y que en su mayoría no disponen de los recursos o competencias necesarias para invertir en tecnologías digitales y en cambios organizativos que les permitan asimilar su uso en los procesos de producción, distribución y gestión. En este contexto, el Plan de Recuperación contempla un importante plan de apoyo a la digitalización de las empresas, en particular las Pymes, para reorientar nuestro modelo productivo hacia uno más resiliente y sostenible, aumentando la productividad y también el bienestar y la inclusión.

 

  1. Sobrerrepresentación en los sectores más afectados por el COVID-19: El comercio es un sector estratégico para la economía en España y constituye un elemento clave en el desarrollo de nuestros pueblos y ciudades, actuando como vertebrador y dinamizador de la actividad social, económica y cultural en nuestro país. Se trata de un sector muy atomizado, y por tanto, más vulnerable ante la crisis. El sector comercial, casi íntegramente por Pymes, es uno de los más gravemente afectados por el impacto del COVID-19. En este contexto, es necesario impulsar el comercio como sector estratégico a la hora de generar riqueza, empleo y cohesión social, tanto en el medio urbano como rural de manera que salga reforzado de la crisis, más moderno y activo en todos los canales de distribución. Se deben aprovechar las posibilidades de la digitalización para ser más competitivo, recuperando la confianza del consumidor e impregnándolo de elementos sostenibles para que perdure en el tiempo. Ello, sin olvidar el modelo de colaboración público-privada como herramienta para el fomento del comercio tradicional y poner en valor a los establecimientos comerciales.

 

  1. Internacionalización: La evidencia empírica demuestra que la internacionalización de una empresa refuerza su productividad mediante procesos de aprendizaje y escalabilidad, permitiendo entrar en un círculo virtuoso. Una característica de la exportación española es el elevado peso de las Pymes, que presentan mayor dificultad para acceder a información de mercados, financiación y para incorporar innovación.

 

Otro obstáculo al que suelen hacer frente las Pymes es la falta de acceso a la innovación, la tecnología digital o la capacidad para crear marca. La innovación, tecnología, marca y digitalización son factores directamente relacionados con la productividad y competitividad de las empresas y, por tanto, con su capacidad para afrontar los costes del proceso de internacionalización y competir en los mercados internacionales. En la situación actual, el COVID-19 no hace sino acrecentar las barreras a la internacionalización para las Pymes que, igual que ocurría en el caso del emprendimiento, pueden optar por cancelar o posponer esta iniciativa hasta que el contexto mejore. Y, en sentido contrario, también existirán nuevas iniciativas de internacionalización como alternativa de supervivencia o crecimiento ante la reducción de la demanda local, tal y como ocurrió en la pasada crisis de 2008. Por ello, se considera clave reforzar los estímulos a la internacionalización para evitar que la actividad exterior se vea afectada por actual crisis del COVID-19.

En conclusión, en el contexto actual de crisis derivada del COVID-19, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia debe servir para impulsar la recuperación de las pequeñas y medianas empresas, haciéndolas más competitivas y resilientes y, al mismo tiempo, propiciando su transformación verde, digital y tecnológica.

Es importante que, durante el curso de cualquier procedimiento, la empresa cuente con el asesoramiento técnico oportuno.

Por ello, si tienes cualquier duda, desde FEDA Inversión te animamos a ponerte en contacto con nosotros para ofrecerte un asesoramiento personalizado.

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